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Una empresa podrá ser penalmente responsable, eso es, una delincuente!

octubre 1, 2010

El nuevo Código Penal introduce el concepto de criminalidad empresarial

El 23 de diciembre de 2010 entrará en vigor la Ley Orgánica 5/2010 que regula el nuevo Código Penal, con el que se introduce la responsabilidad penal de las personas jurídicas en determinados delitos.

Evidentemente, el que una empresa pueda ser imputada penalmente, tendrá una gran repercusión en la actividad empresarial. Se adapta así la legislación española a las tendencias de otros países.

 Delitos y posibles repercusiones

Las empresas serán responsables penalmente sobre todo en caso de aquellas figuras delictivas donde la posible intervención de las mismas se hace más evidente (corrupción en el sector privado, en las transacciones comerciales internacionales, pornografía y prostitución infantil …).

En función de la gravedad de los delitos, se podrán imponer a la empresa, penas de multas, la suspensión de la actividad de la misma, la clausura temporal de sus locales y establecimientos, su inhabilitación para obtener subvenciones y ayudas públicas, para contratar con las Administraciones Públicas y para gozar de beneficios e incentivos fiscales o de la Seguridad Social su intervención judicial y, en los casos de extrema gravedad, se podrá decretar la disolución de la empresa.

También se regulan taxativamente los supuestos de atenuación de la responsabilidad de las personas jurídicas, entre los que destacan la confesión de la infracción a las autoridades, la reparación del daño y el establecimiento de medidas eficaces para prevenir y descubrir los delitos que en el futuro puedan cometerse con los medios o bajo la cobertura de la persona jurídica.

No obstante, al objeto de evitar que la responsabilidad penal de las personas jurídicas pueda ser burlada por una disolución encubierta o aparente o por su transformación, fusión, absorción o escisión, se contienen previsiones especificas donde se presume que existe la referida disolución aparente o encubierta cuando aquélla continúe con su actividad económica y se mantenga la identidad sustancial de clientes, proveedores y empleados, trasladándose en aquellos casos la responsabilidad penal a la entidad o entidades en que se transforme, quede fusionada o absorbida y extendiéndose a la entidad o entidades a que dé lugar la escisión.

Dos ámbitos de actuación

Para la fijación de la responsabilidad de las personas jurídicas se ha optado por establecer una doble vía. Junto a la imputación de aquellos delitos cometidos en su nombre o por su cuenta, y en su provecho, por las personas que tienen poder de representación en las mismas, se añade la responsabilidad por aquellas infracciones propiciadas por no haber ejercido la persona jurídica el debido control sobre sus empleados.

La responsabilidad penal de la persona jurídica podrá declararse con independencia de que se pueda o no individualizar la responsabilidad penal de la persona física.

Mecanismos de prevención y control

Aunque el Código Penal no establece cual ha de ser el sistema, será imprescindible contar con los correspondientes mecanismos de prevención y de control internos, al objeto de actuar con la debida diligencia y acotar así la responsabilidad penal de la empresa, limitando ésta  a las personas físicas directamente involucradas en los actos ilícitos. Las empresas deberán diseñar programas y procedimientos específicos y formar a las personas que vayan a encargarse de su ejecución y cumplimiento.

Fuente: BOE 23.06.2010

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